· Equipo Técnico Eytra · Mantenimiento · 8 min read
Tratamiento de Agua para Calderas: Parámetros y Control
Guía técnica de parámetros clave para el tratamiento de agua de calderas. Rangos recomendados de dureza, alcalinidad, sulfito, fosfato y TDS según presión de operación.

Las calderas son equipos de alta inversión que operan bajo condiciones extremas de temperatura y presión. La calidad del agua que alimenta y circula en una caldera determina directamente su eficiencia, vida útil y seguridad operativa. Un programa de tratamiento de agua deficiente resulta en incrustación, corrosión, arrastre de sólidos al vapor y, en casos extremos, fallas catastróficas.
En la Península de Yucatán, donde el agua de pozo presenta dureza elevada (300-600 mg/L CaCO₃) y altos sólidos disueltos, el tratamiento de agua para calderas requiere especial atención. Esta guía detalla los parámetros clave, los rangos recomendados según la presión de operación y las pruebas que debe realizar su equipo de mantenimiento.
¿Por qué es crítico el tratamiento de agua en calderas?
El agua en una caldera se evapora continuamente para producir vapor, pero las sales disueltas y los sólidos no se evaporan: se concentran progresivamente en el agua de la caldera. Sin control, esta concentración genera tres problemas principales:
1. Incrustación
Los minerales de dureza (calcio y magnesio) se depositan sobre las superficies de transferencia de calor, formando una capa aislante. Los depósitos más comunes son:
- Carbonato de calcio (CaCO₃): predominante a baja presión
- Sulfato de calcio (CaSO₄): más duro y difícil de remover
- Silicato de calcio y magnesio: extremadamente duro, aparece en calderas de media-alta presión
- Sílice (SiO₂): se volatiliza con el vapor a presión alta y se deposita en turbinas
Impacto de la incrustación en la eficiencia:
| Espesor del depósito | Pérdida de eficiencia | Aumento en consumo de combustible |
|---|---|---|
| 0.8 mm (1/32”) | 2-3% | Significativo |
| 1.6 mm (1/16”) | 5-7% | Alto |
| 3.2 mm (1/8”) | 12-15% | Muy alto |
| 6.4 mm (1/4”) | 25%+ | Crítico, riesgo de sobrecalentamiento |
2. Corrosión
La corrosión en calderas es causada principalmente por:
- Oxígeno disuelto: El enemigo número uno. Incluso pequeñas cantidades (> 0.007 mg/L) causan picaduras (pitting) en tubos de acero.
- pH bajo: Un pH < 8.5 en el agua de caldera acelera la corrosión generalizada.
- Dióxido de carbono: Se forma por descomposición térmica de bicarbonatos. Se arrastra con el vapor y causa corrosión en líneas de condensado.
3. Arrastre (Carryover)
Cuando el agua de caldera tiene alta concentración de sólidos disueltos o espumantes, gotas de agua pueden ser arrastradas con el vapor. Esto causa:
- Depósitos en líneas de vapor y equipos
- Golpe de ariete
- Contaminación del producto (en procesos directos de vapor)
- Daños en turbinas
Parámetros clave y rangos recomendados
Los rangos óptimos varían según la presión de operación de la caldera. A mayor presión, se requiere agua de mayor pureza:
Agua de alimentación (antes de entrar a la caldera)
| Parámetro | Calderas baja presión (0-10 kg/cm²) | Calderas media presión (10-40 kg/cm²) | Calderas alta presión (> 40 kg/cm²) |
|---|---|---|---|
| Dureza total (como CaCO₃) | < 2 mg/L | 0 mg/L | 0 mg/L |
| Oxígeno disuelto | < 0.04 mg/L | < 0.007 mg/L | < 0.005 mg/L |
| Hierro total | < 0.1 mg/L | < 0.05 mg/L | < 0.01 mg/L |
| Cobre total | < 0.05 mg/L | < 0.02 mg/L | < 0.01 mg/L |
| pH | 8.3 - 10.0 | 8.5 - 9.5 | 9.0 - 9.5 |
| TDS | < 700 mg/L | < 300 mg/L | < 50 mg/L |
| Sílice (SiO₂) | < 30 mg/L | < 10 mg/L | < 0.5 mg/L |
Agua dentro de la caldera
| Parámetro | Calderas baja presión | Calderas media presión | Calderas alta presión |
|---|---|---|---|
| pH | 10.5 - 11.5 | 10.0 - 11.0 | 9.5 - 10.0 |
| Alcalinidad total (como CaCO₃) | 350 - 700 mg/L | 200 - 400 mg/L | < 100 mg/L |
| Alcalinidad cáustica (OH⁻) | < 400 mg/L | < 200 mg/L | Controlada |
| Fosfato residual (como PO₄) | 30 - 60 mg/L | 20 - 40 mg/L | 5 - 15 mg/L |
| Sulfito de sodio (Na₂SO₃) | 30 - 60 mg/L | 20 - 40 mg/L | No usar* |
| TDS | < 3,500 mg/L | < 2,500 mg/L | < 500 mg/L |
| Sílice (SiO₂) | < 150 mg/L | < 50 mg/L | < 5 mg/L |
| Hierro total | < 3 mg/L | < 1 mg/L | < 0.5 mg/L |
| Conductividad específica | < 5,500 µS/cm | < 4,000 µS/cm | < 800 µS/cm |
*En calderas de alta presión (> 40 kg/cm²) se utilizan eliminadores de oxígeno no volátiles como la hidrazina o alternativas orgánicas (DEHA, carboxihidrazida).
Detalle de cada parámetro crítico
Dureza: el parámetro más importante
La dureza del agua de alimentación debe ser prácticamente cero para evitar depósitos de calcio y magnesio en los tubos de la caldera. En la Península de Yucatán, con agua de pozo que típicamente tiene 300-600 mg/L de dureza, esto requiere:
- Suavización por intercambio iónico: Resinas catiónicas que intercambian Ca²⁺ y Mg²⁺ por Na⁺. Es el método más común para calderas de baja y media presión.
- Ósmosis inversa + suavización: Para calderas de media-alta presión donde se requiere también reducir TDS y sílice.
- Desionización: Para calderas de alta presión que requieren agua ultrapura.
Punto crítico: Un suavizador que “pasa” dureza (por agotamiento de resina o by-pass) puede causar incrustación severa en cuestión de horas. El monitoreo diario de dureza en el efluente del suavizador es obligatorio.
Consulte nuestra guía detallada sobre dureza del agua y sus problemas para más información.
Sulfito de sodio: eliminador de oxígeno
El sulfito de sodio (Na₂SO₃) es el secuestrante de oxígeno más utilizado en calderas de baja y media presión:
Reacción: 2Na₂SO₃ + O₂ → 2Na₂SO₄
Se dosifica para mantener un residual de 20-60 mg/L en el agua de la caldera. El residual indica que todo el oxígeno ha sido consumido y hay exceso de sulfito disponible para reaccionar con cualquier oxígeno que ingrese.
| Presión de caldera | Residual de sulfito recomendado | Observaciones |
|---|---|---|
| 0-10 kg/cm² | 30-60 mg/L | Dosificación en tanque de alimentación o deareador |
| 10-20 kg/cm² | 20-40 mg/L | Preferible con deareador mecánico |
| 20-40 kg/cm² | 20-30 mg/L | Junto con deareador eficiente |
| > 40 kg/cm² | No usar sulfito | Usar hidrazina o DEHA (sulfito contribuye a TDS) |
Regla práctica: Se requieren aproximadamente 8 ppm de sulfito por cada 1 ppm de oxígeno disuelto. El sulfito catalizado (con cobalto) reacciona más rápido y se recomienda para calderas que operan en continuo.
Fosfato: control de dureza residual
Aun con suavización, pueden ingresar trazas de dureza. El fosfato residual en el agua de caldera actúa como “segunda barrera”: reacciona con cualquier calcio residual formando fosfato de calcio, un precipitado blando y no adherente que se purga fácilmente.
Tipos de fosfato utilizados:
| Producto | Fórmula | Efecto sobre pH | Aplicación |
|---|---|---|---|
| Fosfato trisódico | Na₃PO₄ | Eleva pH | Calderas de baja presión |
| Fosfato disódico | Na₂HPO₄ | Neutro-ligeramente alcalino | Calderas de media presión |
| Fosfato monosódico | NaH₂PO₄ | Reduce pH | Control de alcalinidad cáustica |
En calderas de baja presión, el programa más común es fosfato trisódico a 30-60 mg/L como PO₄, que simultáneamente controla la dureza y mantiene el pH alcalino.
Alcalinidad y pH
El pH alcalino (10.5-11.5 en baja presión) es necesario para:
- Pasivación de superficies de acero (formación de magnetita Fe₃O₄ protectora)
- Mantener el sulfito activo como secuestrante de oxígeno
- Evitar corrosión ácida
Sin embargo, la alcalinidad cáustica excesiva (OH⁻ > 400 mg/L) puede causar:
- Fragilización cáustica del acero (corrosión bajo esfuerzo)
- Espumado del agua de caldera (contribuye al arrastre)
El balance se logra controlando la relación entre fosfato y alcalinidad.
TDS y conductividad: control de purga
La concentración de sólidos disueltos se controla mediante purga: extracción controlada de agua concentrada de la caldera.
Tipos de purga:
| Tipo | Ubicación | Propósito | Frecuencia |
|---|---|---|---|
| Purga de fondo (blowdown) | Punto más bajo del tambor | Remover lodos y precipitados | 1-2 veces por turno |
| Purga de superficie (continua) | Nivel de agua del tambor | Controlar TDS en solución | Continua, ajustable |
La purga de superficie se ajusta para mantener los TDS por debajo del límite. El porcentaje de purga típico es 5-10% del agua de alimentación en calderas de baja presión.
Sílice: el parámetro silencioso
La sílice (SiO₂) es particularmente problemática porque:
- A alta presión, se volatiliza con el vapor y se deposita en turbinas
- Los depósitos de sílice son extremadamente duros y difíciles de remover
- No se elimina por suavización (requiere ósmosis inversa o desionización)
En calderas de baja presión, la sílice es menos crítica pero se debe monitorear para evitar formación de silicatos de calcio y magnesio (incrustación dura).
Programa de pruebas recomendado
| Prueba | Frecuencia | Punto de muestreo | Método |
|---|---|---|---|
| Dureza (agua de alimentación) | Diaria | Salida del suavizador | Titulación EDTA |
| pH (agua de caldera) | Diaria | Purga de la caldera | Medidor digital |
| Sulfito de sodio | Diaria | Purga de la caldera | Titulación con yodo |
| Fosfato | 2-3 veces/semana | Purga de la caldera | Colorimetría |
| Alcalinidad (P y M) | 2-3 veces/semana | Purga de la caldera | Titulación |
| TDS / Conductividad | Diaria | Purga de la caldera | Conductímetro |
| Sílice | Semanal | Alimentación y caldera | Colorimetría |
| Hierro | Semanal | Alimentación y caldera | Colorimetría |
| Oxígeno disuelto | Semanal | Salida del deareador | Kit colorimétrico |
Tratamiento de líneas de condensado
El condensado (vapor que regresa al estado líquido) es agua de alta pureza que debe recuperarse para ahorrar agua, energía y químicos. Sin embargo, puede contaminarse con:
- CO₂ disuelto: Forma ácido carbónico (H₂CO₃) que reduce el pH a 5-6 y causa corrosión
- Oxígeno: Por infiltración en bombas de vacío y venteos
- Contaminación del proceso: En intercambiadores con fuga
Tratamiento del condensado:
- Aminas neutralizantes (morfolina, ciclohexilamina, DEAE): Elevan el pH del condensado a 8.5-9.0, neutralizando el CO₂.
- Aminas filmantes (octadecilamina): Forman una película protectora sobre las superficies metálicas.
- Monitoreo de pH y hierro en puntos de retorno de condensado.
Relación con el mantenimiento preventivo
El tratamiento químico es complementario al mantenimiento preventivo de calderas. Ambos programas deben estar coordinados:
- Las inspecciones internas de la caldera validan la efectividad del programa químico
- Los cupones de corrosión confirman las velocidades de corrosión
- La limpieza química (desincrustación) se programa basada en hallazgos de inspección
Errores comunes en tratamiento de calderas
- No monitorear dureza diariamente: El suavizador puede agotarse sin aviso y pasar dureza durante horas.
- Sobredosificar sulfito: Contribuye a TDS excesivos y puede causar fragilización.
- No purgar adecuadamente: La purga es tan importante como la dosificación de químicos.
- Ignorar el condensado: El condensado contaminado puede reintroducir oxígeno y CO₂.
- No analizar la sílice: Especialmente crítico en calderas de media y alta presión.
Optimice el tratamiento de agua de sus calderas
En Grupo Eytra diseñamos programas de tratamiento químico para calderas adaptados a la calidad del agua de la Península de Yucatán. Incluimos suministro de productos químicos, monitoreo periódico, análisis de laboratorio y reportes de desempeño.



